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viernes, 1 de noviembre de 2013

Estrenamos mes con ALIMENTOS DE TEMPORADA

¡¡Buenos días!!

Abro los ojos, saco las manos de debajo del edredón y sonrío al sentir ese fresquito típico que te anuncia que el otoño avanza con paso firme y nos adentramos en un mes nostálgico y que tiende al retiro, a disfrutar en casita de las bondades que nos ofrecen los productos que abundan a partir de él...

Y así, con ese sentimiento de querer aprovechar todas y cada una de las propiedades que nos ofrecen los alimentos que nos acerca el fresquito del otoño, me levanto, disfrutando un café calentito, sentada en el brasero, deleitándome en la tranquilidad que ofrece el día de todos los santos mientras voy eligiendo mentalmente los alimentos que conformarán esta lista...

Y pienso en esas castañas asadas que empiezan a oler en las calles (especialmente recuerdo las calles y plazas de mi tierra, reconociéndolas por esa humareda que empieza a divisarse desde la lejanía...), en los revueltos de setas y "pinateles" que con tanto cuidado recolectábamos, temerosos de coger el falso níscalo, venenoso... Pienso en la carne de membrillo, tan rica con queso del viejo -y por la que mi madre sentía debilidad después de almorzar-; pienso en esos guisos contundentes, en guisos de caza o pesca, aquellos que mezclan sabores, herencias pasadas... Y así pienso en la comida otoñal, comida sabrosa, comida con sabores recios y alimentos ricos en vitaminas y minerales, para ir preparando los cuerpos para los fríos del invierno...

Aquí la tenéis, como siempre os animo a que elijáis alimentos de temporada, alimentos frescos, para poder valeros de todas las propiedades y nutrientes que ofrecen cuando están en su punto óptimo... Os dejo una frase que desde pequeña me marcó: "La naturaleza es sabia, así que hazle caso y come lo que te ofrezca en cada momento, porque ella sabe qué es lo mejor para ti".


¡Feliz día a todos!

PESCADOS Y MARISCOS
CARNES Y CAZA
HORTALIZAS Y VERDURAS
FRUTAS Y FRUTOS SECOS
Almeja
Capón
Acelga
Almendra
Anguila
Codorniz
Alcachofa
Avellana
Besugo
Conejo
Apio
Cacahuete
Bogavante
Faisán
Batata /boniato
Castaña
Cigala
Gallina
Calabaza confitera
Chirimoya
Congrio
Liebre
Col de Bruselas
Granada
Chipirón
Jabalí
Coliflor
Limón
Chirla
Pato
Endibia
Mandarina
Gamba y langostino
Pavo
Escarola
Manzana
Langosta
Perdiz
Nabo
Melón
Lenguado
Pichón
Níscalo
Membrillo
Lubina
Pintada
Patata
Naranja
Mejillón
Pollo
Pimiento rojo
Nuez
Merluza
Pularda
Puerro
Pera
Mero

Repollo
Piña
Ostra y vieira

Zanahoria
Piñones
Palometa


Plátano
Pez espada


Pomelo
Pulpo


Uva
Rape



Rodaballo



Trucha



jueves, 18 de octubre de 2012

Otoño de castañas

Me levanto hoy y veo el cielo por fin cubierto y gris. Abro la ventana y huelo a lluvia, a calle mojada... Casi sin pensármelo retrocedo a mi infancia, cuando de niños buscábamos castañas en días como éste, aprovechando el momento justo en que paraba de llover...
A eso me ha recordado este día y de eso es de lo que voy a escribir hoy, de las castañas, frutos típicos otoñales, que llegan cargaditas de energía.
Pues bien, la castaña, a pesar de la mala fama que tienen los frutos secos de calóricos, es un fruto seco con un valor energético bastante moderado. Una docena de castañas (aproximadamente unos 100 gramos) aporta alrededor de 200 kcal, con solo un 2% de grasas, lo que las diferencia de otros frutos secos como las nueces (rondan las 650 kcal y de ellas, aproximadamente, el 70% corresponden a grasas) o las almendras  (con unas 575 kcal por cada 100 gramos y casi el 55% de grasas).
Otra de las características que diferencia la castaña del resto de frutos secos es la cantidad de hidratos de carbono que contiene. En la castaña, aproximadamente el 41% corresponde a hidratos de carbono, básicamente almidón, que procura energía de forma gradual a nuestras células, manteniendo un nivel de glucemia constante y evitando picos insulínicos. Esto las hace un alimento interesante a tener en cuenta en dietas de deportistas y diabéticos.
Además, aportan abundantes nutrientes como vitaminas C, B1, B6, ácido fólico y vitamina E; así como minerales, siendo los más destacables el potasio (500 mg/ 100 g de castañas), fósforo, magnesio y hierro.
Respecto al contenido en fibra y calcio, es moderado, no destacan especialmente por esos nutrientes.

Su aroma dulce y sabor delicado las hace un alimento muy a tener en cuenta para incluir en la alimentación de todos, tanto niños, ancianos, deportistas... Ya sean crudas, asadas (se digieren mejor aunque pierden parte de vitaminas, concretamente vitamina C) o integrándolas en otras recetas, dulces como el famoso y riquísimo "marrón glacé" (y que colgaré la receta en cuanto tenga castañas ;)), o saladas, muy típicas de la cocina asiática (aunque son otra variedad de castañas).

Y bueno, desde aquí animar a aquellos que podáis no solo a incluir la castaña en vuestras dietas, sino también, a que disfrutéis de esas agradables jornadas camperas en las que ir a buscar castañas era la excusa perfecta para echar unas risas en familia o amigos y disfrutar del abrazo de la naturaleza, el olor de la tierra y el contacto con el medio.

Que tengáis una buena tarde. Saludos!