domingo, 26 de mayo de 2013

La espirulina

Me preguntan esta mañana que qué hay de cierto en el consumo de espirulina para bajar el colesterol.

En primer lugar, comentar que la espirulina es una bacteria perteneciente al grupo Cyanobacteria , y considerada como perteneciente al grupo de las algas verde-azules. Se trata de organismos unicelulares y fotoautótrofos, aunque realmente se trata de organismos procariotas, y no de algas como se creía anteriormente.
Realmente se conoce desde hace muchos años (hay evidencias de que los aztecas ya la introducían en su dieta habitual), aunque no es hasta finales del siglo XX cuando empieza a consumirse y prescribirse de forma industrial.
Tal y como se habla en el artículo al que me dirigen (http://blogdefarmacia.com/espirulina-para-bajar-el-colesterol/), estoy totalmente a favor del uso de esta alga para combatir la hipercolesterolemia, si bien es cierto que no existen soluciones milagro si no nos cuidamos un poco. 
Además, la espirulina es un alga rica en proteínas de alto valor biológico, antioxidantes (especialmente betacaroteno), hierro asimilable, vitamina B12 y ácido gamma linoleico; contine además vitamina E, calcio, fósforo y magnesio, lo que la hace un suplemento bastante adecuado en algunas carencias nutritivas, no solo contra la hipercolesterolemia, como anemia, desmineralización y agotamiento.
Por tanto, mi consejo es que, ante casos de colesterol alto, podemos acompañar nuestra dieta (baja en grasas saturadas y azúcares simples, fundamentalmente) de la ingesta de esta alga.

Algunos remedios dietéticos para disminuir el colesterol alto son los siguientes:



  • Consumir alimentos naturales bajos en grasas, como vegetales, cereales y granos integrales, frutas y frutos secos.
  • Evitar alimentos ricos en grasas saturadas, como embutidos, mantequillas y margarinas, lácteos enteros, bollería industrial, chocolates y bombones, mayonesas y salsa grasas, etc.
  • Aumentar el consumo de grasas poliinsaturadas (en especial omega 3), responsables del aumento de colesterol bueno o HDL, con efecto protector, al encargarse de retirar el colesterol LDL sobrante de las arterias y tejidos y mandarlo al hígado, para su eliminación. Fuentes ricas en grasas poliinsaturadas son los pescados azules (atún, caballa, sardinas, boquerones, salmón...), semillas de lino o sésamo (y sus aceites) o nueces.
  • Consumir grasas monoinsaturadas, cuyo principal representante en  nuestra dieta es el aceite de oliva (mejor virgen), responsable también de aumentar el colesterol bueno o HDL y evitar la oxidación de LDL (colesterol malo) o el aguacate.
  • Limitar el consumo de colesterol diario a cifras inferiores a 300-250 mg/día. Encontramos colesterol en alimentos como vísceras, mariscos y yema de huevo. No digo con ello que deban eliminarse por completo, ya que poseen por contra muchos otros beneficios, pero sí limitar su consumo. Realmente los alimentos que deberían evitarse son aquellos ricos en grasas saturadas y colesterol, como los patés y embutidos, hamburguesas, salchichas y otros derivados cárnicos, especialmente de comida rápida.
  • Aumentar el consumo de proteína de origen vegetal, combinando alimentos como legumbres y cereales (lentejas con arroz, fideos con garbanzos, etc). Se recomienda consumir legumbres al menos 2 veces/semana.
  • Aumentar el consumo de fibra, presente en frutas, legumbres y hortalizas. La fibra ayuda a eliminar los sobrantes de colesterol y grasas, impidiendo su absorción. Para ello, deben elegirse alimentos integrales y no procesados y al menos 5 piezas entre frutas y verduras al día.
  • Aumentar el consumo de vitamina C y E, selenio y betacaroteno (como la espirulina), potentes antioxidantes que impiden la absorción de colesterol LDL y la formación de placas de ateroma en las arterias.
  • Como recomendaciones que apoyan una dieta correcta también indicaremos realizar actividad física moderada de forma periódica, no fumar, no beber alcohol en exceso (mejor una copa de vino tinto en la comida, rico en antioxidantes y con efecto cardioprotector) y controlar los niveles de estrés.
  • Otras plantas, especias y remedios naturales útiles para bajar el colesterol son: el cóleo (planta de la familia de la menta), milenrama o "hierba de Aquiles", el espino blanco, la canela, la cúrcuma, el clavo, el jengibre o el pimentón.


A continuación os dejo un menú de un día para combatir el colesterol:

DESAYUNO: Zumo de limón y pomelo con una cucharada de miel
Yogur desnatado natural con canela, semillas de lino y sésamo, nueces y cereales integrales

MEDIA MAÑANA: Licuado de apio, pepino, zanahoria y manzana con un toque de pimentón
Tortitas de arroz integral con atún, tomate y aguacate

ALMUERZO: Lentejas con verduras y arroz 
Pan integral 
Tisana de milenrama

MERIENDA: Batido de fresas con leche desnatada o de soja

CENA: Ensalada de endibias, espárragos, pimientos, cebolla, tomate y caballa en aceite
Filete de pavo a la plancha con ajo y perejil
Pan integral
Infusión de hierbas relajantes (melisa, hierbaluisa, passiflora...)

RECENA: Yogur desnatado con canela o vaso de leche desnatada


Fuentes texto:

- www.wikipedia.org
http://www.nutricion-dietas.com
http://www.espirulina.es/

jueves, 23 de mayo de 2013

Etapa 11. Salamanca - Tábara

15 de Julio de 2.012

Nos levantamos súper temprano porque en la habitación éramos muchos y entre los ronquidos y las horas de despertarse de cada uno, a las 7.00 am estábamos en planta.
Preparamos las cosas, nos despedimos y salimos.
Hace mucho frío (8º C). Llevamos las camisetas térmicas, los forros polares y las bragas, y aún así, tenemos frío.
Salimos con intención de desayunar y engrasar las bicis en el pueblo donde comimos ayer. 
Desayunamos y engrasamos las bicis y antes de las 9.00 am tomamos la carretera de Zamora. ¡Qué frío! Menos mal que, a pesar de todo, la carretera está bien, hay poquísimo tráfico y es muy llanita.
Nos pasan muchos ciclistas, aunque llevamos buen ritmo y la moral bien alta. Lo que me jode es un viejo que adelantamos casi al salir y nos adelantó poco antes de llegar a El Cubo de la Tierra del Vino... ¡qué coraje!
Paramos en El cubo a tomar un café y descansar un rato (me sigue doliendo la barriga y me siento algo incómoda). Continuamos rumbo a Zamora, llegando antes de las 13.00 h.
Sigo teniendo frío... esto es inconcebible, después de los calores que hemos pasado por allí abajo...
Damos una vuelta por Zamora, que nos resulta pequeña pero muy bonita, en busca de un bar que ofrezca menú del día para almorzar (con la barriga medio tocada y tantos días comiendo porquerías, nos apetece una comida como "Dios manda"). Acabamos en el Bar Chary, donde literalmente nos hinchamos de comer (súper menú que me puede, aunque mi hermano logra acabarlo, riquísimo y muy abundante). Acabamos sobre las 16 h, hartos de comer y por fin con calor. 
Volvemos a montarnos en la bici y pedalear rumbo Roales de Pan.
Hoy todo el camino lo hacemos por la N-630. A partir de Roales la autovía (A 66) se acaba y se condensa todo el tráfico en la N-630. Ahora sí que hay tráfico... Hasta Montamarta vamos rápido y más o menos bien porque el arcén es muy ancho; pero a partir de Montamarta, a unos 5 kilómetros, hay que tomar el desvío de la N-631 a Puebla de Sanabria y ahí ya la cosa pinta más fea. Los arcenes son nulos y la carretera lleva muchísimo tráfico.
Nos quedan unos 25 kilómetros hasta Tábara, por una carretera rectilínea y aburrida. Lo bueno es que apenas hay cuestas, así que, a pesar del cansancio, llegamos bien al albergue.
Durante todo el camino mi hermano el pobre me anima, pero el cansancio hace mella... De todas formas, a pesar de todo, la barriga se comporta, tengo molestias pero se sobrellevan y, más o menos  llegamos a buen ritmo a Tábara.
112 kilómetros por carretera, son las 19.00 horas más o menos y el albergue es gratuito. Está lleno pero encontramos cama libre.
Una ducha, escribir el diario, organizar el día de mañana y poco más...


RESUMEN DE LA RUTA:
  • Distancia: 112 km.
  • Dificultad: Media
  • Tiempo aproximado: 8 horas (incluyendo descansos)





Después del día de descanso y la baja del día anterior, decidimos no aventurarnos por el camino y tomar la carretera (hasta Zamora el camino discurre paralelo a la carretera. Luego, aunque se desvía un poco, no se aleja demasiado de ésta). El perfil hasta Zamora no es demasiado complicado (nosotros teníamos la ventaja de haber descansado el día anterior, aunque nos lo tomamos con calma porque después de la gastroenteritis tampoco quise forzar); luego, desde Zamora hasta Tábara comienza a hacerse algo más pesado por la acumulación de kilómetros y el tráfico que lleva la carretera. 
Tengo que comentar que en esta etapa, podía haberse llegado a Tábara por dos caminos, el que hicimos nosotros, a partir de Montamarta tomando el desvío y siguiendo la nacional N-631 dirección Puebla de Sanabria (en una sola etapa de unos 30 kilómetros que discurre por el arcén de la carretera nacional -mucho tráfico-); y el que marcaba la guía, que era seguir hacia Granja de Moreruela una vez pasado Montamarta (es el camino que lleva a Astorga, donde enlaza con el Camino Francés). Nosotros decidimos desviarnos y continuar nuestra aventura por el Camino Mozárabe, entrando en Galicia por Ourense.
En ésta etapa es imposible perderse, tanto si se va por el camino o por la carretera. Está todo señalizado y el camino se ve perfectamente desde la carretera. Lo más incómodo del día, sin duda alguna, es el circular por una carretera con tanto tráfico. Existen múltiples puntos para parar, en caso de necesitar repostar o pernoctar. La verdad es que es una de las etapas con más servicios y con más facilidad para parar y descansar.
El Cubo de la Tierra del Vino es la primera localidad de la provincia de Zamora, pequeña población donde pudimos descansar hasta llegar a Zamora. 
Entramos en Zamora por el puente medieval. Es una ciudad pequeña y acogedora que merece la pena por sus calles empedradas y monumentos (catedral románica del siglo XII, museo Catedralicio, museo de la Semana Santa, casas palaciegas y 19 iglesias). Nosotros nunca habíamos estado allí, así que aprovechamos todo el mediodía para hacer turismo ciclista por sus calles y disfrutar de un paseo agradable por el centro de la ciudad.
Como punto fuerte destacar la riquísima gastronomía del sitio. Creo que fue uno de los mejores almuerzos de toda la aventura; de hecho, nos costó salir de allí una hora y media más, tratando de hacer la digestión para no quedarnos dormidos por el camino.
Sobre las 16.15 h decidimos dejar atrás Zamora y continuar por la carretera rumbo Roales de Pan y Montamarta. Este tramo se hace extremadamente fácil, por el arcén de la N-630 llegamos en un ratito a Montamarta. 
Hay que comentar que a partir de Roales de Pan la autovía A-66 se acaba y condensa todo el tráfico en la carretera nacional. No se hace incómodo hasta Montamarta porque el arcén es extremadamente amplio, y el tráfico, aunque denso, no impide la circulación cómoda. Sin embargo, a unos 5 kilómetros de Montamarta, la cosa se pone más fea, ya que, a partir del desvío hacia Puebla de Sanabria, los arcenes de la carretera se hacen prácticamente inexistentes y la carretera, de segundo orden, condensa muchísimo tráfico.
Los últimos 25 kilómetros hasta Tábara se hacen aburridos, por una carretera rectilínea y carente de parajes impactantes. Lo bueno es que la etapa es bastante lisa y, aunque se nos hizo aburrida, no fue una etapa de máximo cansancio.
El albergue de Tábara es gratuito y ya empezamos a encontrarnos gente. De hecho, temíamos quedarnos sin cama, cuando llegamos ya estaban todos los peregrinos caminantes cenando y casi listos para acostarse. Sin embargo, llegamos a buena hora y fueron los que llegaron tras nosotros los que se quedaron sin dormir en Tábara. Como aclaración, todo lo relativo al albergue se gestiona en una cafetería que hay en la plaza del pueblo, allí te sellan la credencial y, de paso, te instan a que te tomes un cafelito o un bocadillo en el bar... 

Alojamientos disponibles: la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huelva nos facilita los siguientes:
  • Calzada de Valdunciel (Km. 555):
    • Albergue Municipal. 8 personas. Preguntar por Marta. 923 310 016 / 923 310 024.
  • El Cubo de la Tierra del Vino (Km. 575):
    • Albergue Municipal. 16 personas. Preguntar por Felipe. 670 848 602. 6€.
    • Albergue Parroquial. 980 577 311.
    • Habitación y comidas. Sra. Carmen. 980 577 418.
    • Hostal Santo Domingo. 679 712 353. 980 577 353.
  • Villanueva de Campeán (Km. 588):
    • Albergue Municipal (llaves en Bar Vía de la Plata, preguntar por David). 980 560 017.
    • Albergue Privado. 38 personas. 980 560 028 / 980 560 365 / 630 980 967. 6€.
  • Zamora (Km. 608):
    • Albergue del Peregrino. 36 personas. 980 509 427.
    • Hostal Sol y Hostal Luz. Calle Benavente. 980 533 152.
  • Roales de Pan (Km. 615):
    • Refugio Municipal. 980 538 670.
  • Montamarta (Km. 627):
    • Albergue. 20 personas. Preguntar por Esteban. 685 104 807 / 980 550 112.
  • Tábara (Km. 675):
    • Albergue Municipal. 980 590 044 / 980 590 068. Gratuito.
El albergue, como digo, ya empieza a verse lleno, por tanto, conviene no dejarse ir y llegar tempranito. Y más éste que es de los gratuitos. Nosotros casi que nos quedamos sin sitio; de hecho, los peregrinos que llegaron un poco después tuvieron que continuar hasta el siguiente pueblo.
Este albergue no es nada de otro mundo, una casa grande con un dormitorio común en el que hay unas 8 o 9 literas, baño compartido con dos duchas y dos lavabos y una cocina compartida del mismo tamaño que el dormitorio. Lo bueno es que tiene un porche bastante curioso donde poder amarrar las bicis y tender la ropa mojada.
Como decimos, las gestiones relativas al mismo y al sello de la credencial se hacen en el bar de la plaza del pueblo.

Servicios: lo cierto es que esta etapa, aunque larga, dispone de bastantes servicios que hacen difícil que podamos quedarnos desprovistos. Aunque elijamos la opción de la carretera, hay multitud de pueblos cercanos en los que poder parar a repostar o descansar si lo necesitamos. Si bien es cierto que recomendamos repostar (sobre todo líquidos), en cada una de las localidades por las que pasamos, más aún en tiempos de calor y especialmente una vez tomemos el cruce hasta Puebla de Sanabria (tramo largo y aburrido, cuesta arriba que puede hacerse un poco pesado si nos encontramos desprovistos). Tanto en Calzada de Valdunciel, El Cubo de la Tierra del Vino, Zamora, Montamarta y Tábara, tenemos todos los servicios básicos que podemos necesitar (bares, restaurantes, centro de salud, farmacias, cajero, tiendas y albergues); además, en los pueblecitos intermedios también encontramos bares, tiendas y gasolineras que nos pueden salvar de un apuro.

Qué ver / qué visitar:




miércoles, 1 de mayo de 2013

Etapa 10. San Pedro de Rozados - Salamanca

14 de Julio de 2.012

Todo pinta mal... Me llevo toda la noche vomitando y con diarrea. Fatal. Tengo una gastroenteritis en toda regla. No obstante, como puedo, me armo de valor  y después de desayunar un trozo de manzana que a duras penas retengo en el estómago, salimos.
Hace mucho frío y tengo el cuerpo cortado. El camino a Salamanca (escasos 25 kilómetros) se me hace insoportable.
Mi pobre hermano me anima pero me siento fatal, la barriga me duele muchísimo y estoy súper fatigosa... A duras penas llegamos a Salamanca. Decidimos continuar hacia Calzada de Valdunciel pero es imposible... En un parque de una urbanización a 5 kilómetros de Salamanca paramos para comer, pero mi cuerpo no admite absolutamente nada...
Mi hermano, viendo que todo lo vomito, se va a un pueblo cercano a buscar una farmacia... Misión Pimperán.
Me siento súper mal, muy sola de repente y culpable de retrasar el viaje... Solo quiero llorar y volver a casa.
Por fin llega mi hermano. Me tomo el Pimperán y decidimos volver a Salamanca, así me quedo más tranquila por si tengo que ir al médico y, además, el albergue es gratuito (de acogida).
Vamos directamente al albergue. De paso vemos toda la zona antigua y monumental (el albergue está en todo el casco antiguo, junto al Huerto de Calixto y Melibea).
Nos acomodamos y me siento mejor, así que no vamos al hospital, decidimos dar un paseo por Salamanca. Lo que sí estoy es muy fatigada y cansada.
Vemos el museo de la Guerra Civil y Masonería, justo al lado del albergue, y decido que quiero investigar más sobre los masones.
Merendamos en un parque cercano y volvemos al albergue sobre las 21.00 h, ya que es como un convento... De 18 a 22 horas está abierto, a las 22 horas cierra y ya hasta por la mañana, de 7 a 8 horas, cuando tienen que salir todos.
Como un poco de pan que no me sienta mal y me quedo charlando con mi hermano un rato.
Antes de cenar llega al albergue un tal Francisco, de Sevilla. Viene caminando haciendo etapas de 60-80 kilómetros!! Una locura... Todos lo flipamos con sus batallitas, pero cuando baja a cenar los hospitaleros empiezan a hostigarle y a pedirle los sellos y las credenciales de los albergues en los que ha dormido, porque por lo visto no constaba en los registros y creían que estaba viajando en autobús o vete tú a saber cómo... El hombre no sabe qué decir, se enfada y se va a dormir... Una historia muy rara...
Nosotros nos vamos a la cama bien rápido también... Estas cosas dan mal rollo...



RESUMEN DE LA RUTA:
  • Distancia: 25 km.
  • Dificultad: Baja
  • Tiempo aproximado: 1-1,5 horas




Dejamos atrás San Pedro de Rozados, por la carretera hacia Morille. Hasta Morille todo el trazado es exactamente el mismo que la carretera. Son solo 4,5 kilómetros, por una carretera muy tranquila y sin desniveles, así que la llegada se hace cómoda. Morille es una población muy especial, pequeñita pero con encanto, pueblo de artistas y vanguardia que no deja a nadie indiferente ante sus esculturas callejeras, decoración invernal del mobiliario urbano o colorido de farolas, buzones y otros ítems que decoran las calles y las hacen cuanto menos acogedoras y curiosas. Posee algunos servicios, como bar, cafeterías y hostal. Nosotros aprovechamos y paramos en el bar del hostal, un sitio pintoresco también, con mogollón de información de festivales y certámenes de arte.
Dejando atrás Morille, nos adentramos en caminos vecinales bien señalizados que sin pérdida, nos llevarán a Salamanca.
Como curiosidad, la cercanía a la ciudad y el interés de los salmantinos por la bicicleta, hace que esta etapa sea en la que más acompañados nos hemos sentido de todo el viaje; continuamente pasaban ciclistas en ambas direcciones a nuestro lado, preguntándonos que de dónde veníamos y que cómo íbamos.
El camino es sencillo, de tierra firme compactada y sin pendientes difíciles. 
Casi a las puertas de Salamanca aparece un cerrete donde se puede parar a hacer fotos de la ciudad. Lo corona una de las muchas cruces que vamos dejando a lo largo del camino.
Entramos en Salamanca por el Puente Romano sobre el Río Tormes, recorriendo la Rúa Mayor, la calle Libreros (donde se encuentra la universidad, con su mundialmente conocida fachada plateresca, y su reconocida biblioteca con más de 3.000 manuscritos e incunables), la Casa de las Conchas, la Plaza Mayor y sus dos catedrales, la nueva y la vieja, romántico y gótico unidos en un singular espacio. Junto al Huerto de Calixto y Melibea encontramos el Albergue de Acogida, gratuito y por estricto y riguroso orden de llegada.

Alojamientos disponibles: la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huelva nos facilita los siguientes:
  • Morille (Km. 519):
    • Albergue Municipal. Calle Mayor, 1 (Mª José). 923 344 018 / 923 344 238
  • Miranda de Azán (Km. 530):
    • Albergue, bar y restaurante.
  • Salamanca (Km. 540):
    • Albergue Municipal (a partir de las 16 horas). "Casa de la Calera", en el Huerto de Calixto y Melibea. Capacidad para 18 personas por orden de llegada. 652 921 185. Gratuito (donativo).
    • Albergue Privado Juvenil. Calle Escoto 13, 15 (Sr. Estévez). 923 269 141.
    • Albergue Lazarillo de Tormes. Calle Lagar. 923 194 249.
    • Hostal Catedral. Calle Rúa Mayor, 46.
    • Hotel Emperatriz. Calle rúa Mayor, 18.
    • Pensión Bárez. Calle Meléndez (junto a la Casa de las Conchas). 923 217 435.
Nosotros nos alojamos en el Albergue Municipal, íbamos con tiempo y pudimos estar allí a las 4 pm los primeros, así que no tuvimos problema para coger sitio (tienen preferencia los caminantes que los ciclistas). El albergue está muy bien, aunque las camas están en un dormitorio compartido (recomiendo tapones si molestan los ruidos). Tiene acceso al Huerto de Calixto y Melibea, lo que es un punto muy a favor, sobre todo los días muy calurosos, porque en el huerto refresca bastante y se agradece. 
Tiene baños compartidos, separados por sexo y una cocina y comedor pequeñita para compartir entre todos.
Lo malo son los horarios, muy estrictos. si llegas después de las 22 horas, ya no duermes, y para entrar solo a partir de las 16 horas. Por la mañana igual, a las 8 de la mañana deben estar todos los alberguistas fuera.

Servicios: Realmente en una etapa tan corta como ésta no se necesita prácticamente nada, salvo agua, que con ir provistos, sobra. De todas formas, en Morille se puede repostar y parar a comprar algo o tomar un café. También tiene albergue, centro de salud y farmacia. En Salamanca hay absolutamente de todo.

Qué ver / qué visitar:
  • Morille: población vanguardista con no dejará a nadie indiferente. No pudimos ver mucho, pero cada casa es diferente y sus habitantes disfrutan del arte y de la ornamentación de su pueblo.






domingo, 6 de enero de 2013

¿Propósitos o excusas de año nuevo?

En primer lugar, feliz año!! Esperemos que el 2.013 venga cargado de oportunidades para todos.

Y nada, a continuación hablar un poco sobre la tan temida vuelta a la realidad, y no me estoy refiriendo solo al choque psicológico que acarrea, sino a la vuelta a los hábitos alimentarios equilibrados y a la rutina de "vida sana".
Muchos somos los que nos prometemos una entrada de año nuevo cargada de propósitos saludables: que si hacer más ejercicio físico, apuntarnos al gimnasio, dejar de beber alcohol, dejar de fumar, comer menos "porquerías"... ¿nos suenan verdad? 

Pues bien, lo difícil es llegar a hacer nuestros esos propósitos de por vida. Sí, sí, ya sé que es fácil decirlo y difícil de hacer, pero  una vez que interioricemos esos hábitos y no solo los hagamos por compromiso durante un mes o dos (o en un momento clave) y luego abandonamos -haciéndolo si cabe peor que antes-, será difícil que luego volvamos a caer en el caos anterior, porque seremos más comedidos ante situaciones que alteren nuestro equilibrio y porque no nos ocasionarán tanto malestar/ preocupación/ sentimiento de culpabilidad el tener que abandonarlos puntualmente, sino que los afrontaremos como lo que son, acontecimientos puntuales que no tienen por qué hacernos abandonar nuestros objetivos... Es más, hasta disfrutaremos más esos momentos especiales, porque no llegarán cargados de negatividad y culpabilidad, sino como un reto, algo que nos desestabiliza momentáneamente, pero con lo que disfrutaremos para volver a alcanzar el objetivo... 
¿Fácil, no? Imagina por ejemplo que llevas a dieta 6 meses, has perdido 8 kilos y llegan las navidades... ¡¡Horror!! ¿Ahora qué? Pues bien, según todo lo que hemos hablado antes, habrían dos opciones. Una, la opción caótica, la desproporcionada, inestable y negativa. Pensar: "Bueno, me abandono porque no voy a ser capaz de controlarme todos estos días, me harto porque, total, a partir del día 1 ya empiezo en plan súper estricto...". Y esa persona se libera de culpa psicológicamente hablando, echa a perder los 6 meses de  trabajo anterior y, lo que es peor, el día 1 de enero, cuando se pese y vea el estropicio que ha hecho, estará tan apesadumbrada que difícilmente tendrá ganas de volver a empezar una dieta, al comprobar que todos sus esfuerzos anteriores los ha tirado a la basura...
Y la opción correcta que sería la siguiente: "Bueno, vienen las fiestas. Trataré de llevar la dieta aunque de forma menos estricta, comeré un poco de todo, pero de forma controlada y los días que me pase trato de caminar al menos 40 minutos, para compensar". Esta actitud, evidentemente, además de mucho más sana en todos los sentidos, le permitirá a la persona disfrutar de las fiestas sin culpabilidades, sin sentirse mal. Llegará el día 6, después de reyes y, cuando se pese, comprobará encantada que ha mantenido su peso, lo que la ayudará a ganar motivación para continuar con su programa de pérdida de peso desde donde lo dejó.

¿No son todo ventajas? Cambiemos nuestro punto de vista, pongamos nuestra mente a nuestro favor...

Como digo, lo ideal es ir interiorizando POCO A POCO esos hábitos saludables en nuestra vida, olvidándonos de fechas específicas o momentos concretos y huyendo de caer en culpabilidades para convencernos de que "debemos" hacer deporte, dejar de fumar o comer menos embutidos... Tenemos que ir diferenciando unas conductas inapropiadas con un patrón de comportamiento y tratar de cambiarlo desde la objetividad. De nada sirve empezar una dieta depurativa a base de agua e infusiones, por ejemplo, el día 6 de enero, después de las fiestas, porque nos hemos excedido comiendo y bebiendo esas semanas, y pretender que el agua y cuatro líquidos, durante 4 o 5 días, borren de nuestro cuerpo todos los excesos cometidos. En este caso sería mucho mejor ser consciente de que en estas fechas se cometen algunos excesos y, en vez de sucumbir ante ellos en plan "no hay mañana", tratar de ser moderado y consecuente con lo que comemos y bebemos y equilibrar los sacrificios que hemos hecho durante todo el año con los caprichos puntuales que nos acechan y de los que podemos prescindir o, sin ser tan radicales, no abusar, sino tomar con moderación. 
Y ahí está el truco, en ser moderado en lo que se elige y se toma y en no caer en fatalidades del estilo: "buaf... total, si cojo uno, ya está todo el daño hecho, así que, ya no tiene remedio..." y al final acabas hartándote del producto que sea (ya sean bombones, copas, o el producto que queráis).
¿Por qué caemos en esos pensamientos radicales de abandono? ¿Por qué nos empeñamos en tirar por la borda todos nuestros progresos y sacrificios? No pasa nada por comer o beber estos días algo más de lo normal y cosas diferentes (vale, incluso mucho más calóricas), pero lo importante es no sucumbir ante esos pensamientos de abandono, porque esos pensamientos son los que nos empujan a situaciones de pérdida y,
lo peor es que esos problemas no responden a problemas de tipo puramente dietéticos, es decir, en muchos de esos casos, esas conductas responden a otro tipo de problemas o trastornos psicológicos que emplean la comida o el alcohol como vía de escape.
Por ello es tan importante saber diferenciar si nuestros problemas con la comida o con nuestros hábitos responden a problemas en sí de falta de hábitos correctos o, si por el contrario, nos estamos escudando en estos problemas para ocultar preocupaciones, situaciones de angustia o ansiedad, estrés, etc.
Y por eso es por lo que quiero acabar este post animándoos a que os escuchéis, a que este 2.013 sea precisamente el año en el que dejéis de lado todos esos montones de buenos propósitos y os escuchéis a vosotros mismos, y seáis sinceros con lo que estáis sintiendo. Una vez hecho ésto, preguntaos realmente qué os preocupa, qué queréis y podéis cambiar y qué os impide hacerlo. 
Una vez hayas hecho ésto, una vez conozcas tus medios y tus dificultades, todo te será más fácil y te costará muchísimo menos emprender cualquier propósito que te propongas, y lo que es más importante, te dará igual el momento en el que empezar, no necesitarás estar supeditado a una fecha límite a partir de la cual "dejar de sentirte menos mal", podrás empezar a sentirte bien cuando tú lo decidas y como tú lo decidas, porque puedes hacerlo.
Es el mensaje de esperanza que os quiero transmitir para estrenar el año: la mayoría de las pautas dietéticas, la mayor parte de cambios de hábitos se producen cuando la persona está convencida de que quiere y/o necesita cambiar. No te dejes engañar por el momento límite del ahora: "año nuevo, vida nueva". Si lo piensas bien, no dejan de ser excusas. Elige tu momento y actúa.
¡Felices reyes a todos y feliz vuelta a la rutina!

Etapa 9. Baños de Montemayor - San Pedro de Rozados

13 de Julio de 2.012

Ya estamos en Castilla y León, ¡y de qué manera! Para empezar, desayunamos solos. El amigo mallorquín ya se fue.
Salimos y el único cajero que hay en el pueblo nos clava una comisión de 3,60€! Se nos olvida pronto al subir el primer puerto de montaña que nos lleva a Puerto Béjar. Tomamos la carretera, bastante empinada y, aunque me duele bastante la rodilla, conseguimos coronarlo dejando atrás Extremadura.
Una vez arriba, flipamos con las vistas. Son fabulosas y el paisaje precioso. Encontramos la "Fuente del Peregrino" y, siguiendo la tradición, paramos y bebemos de sus aguas.
Continuamos el camino hacia Calzada de Béjar, un pueblo súper pequeño pero precioso. Con casas de madera y piedra lacadas y llenas de flores de colores... encantador.
Un poco más adelante encontramos Valverde de Valdelacasa, entre dehesas interminables y mucho ganado suelto. en uno de esos parajes nos encontramos al mallorquín hablando con un aldeano.
Seguimos hasta Valdelacasa junto a Miguel. Es un pueblo muy pequeño con una iglesia muy bonita. Aprovechamos para repostar y hacernos alguna fotillo.
El compañero mallorquín desaparece delante de nosotros y ya le perdemos la pista Me vengo abajo al ver que me duele mucho la pierna y el hombre nos adelanta y no le damos alcance... Además, mi hermano con el cansancio parece que está de mala leche, así que me deprimo un poco. Casi callados llegamos a Fuenterroble de Salvatierra, donde mi hermano me dice que se ha caído y que se tiene que apretar las calas... No me había enterado de nada...
compramos comida en una tiendecita con una gente súper amable (y por primera vez en casi dos semanas, no nos saquean). Salimos y vamos a buscar al cura Blas, que tenemos un mensaje para él desde Zafra!!
Resulta que cuando llegamos al albergue, el cura está en misa, así que le damos el recado a otro parroquiano, que nos ofrece su casa, comida, agua y nos sella la credencial. Le agradecemos su hospitalidad, le damos el mensaje de Salvador de Zafra y continuamos hacia San Pedro.
Avanzamos camino del Pico de las Dueñas, altitud superior del recorrido de la Vía de la Plata; al principio no parece para tanto, pero a medida que avanzamos se hace más y más insufrible...
Mi rodilla no puede más y un par de kilómetros los tenemos que hacer a pie. Estamos destrozados pero subimos como podemos, no queremos parar a comer hasta subir el pico entero. Llegamos a la cima y nos hacemos la típica fotito en la Cruz de Santiago (que por cierto nos desilusionó un poco, por lo cutre y lo insignificante, a pesar de que en las guías la pintaban de casi mística...). Respiramos aire limpio y disfrutamos del paisaje mientras almorzamos bajo un árbol casi a las 4 de la tarde.
Continuamos la marcha hacia San Pedro después de la correspondiente siesta. En teoría es todo el camino cuesta abajo pero encontramos algunos repechos que por el cansancio acumulado se hacen agotadores. Mi rodilla va mal, así que continuamos por la carretera (paralela al camino, de hecho se ve el camino en todo momento, solo que el camino es eso, un camino de tierra, y la carretera, una carretera comarcal con apenas tráfico).
El clima en Castilla es diferente. No hace calor, sí mucho viento. Así que, aunque podemos continuar un poco más hacia Morilles, al final nos quedamos esta noche en San Pedro.
El albergue es compartido, de 12 camas, pero estamos solos. Está bien, cuesta 7€ que pagamos en un bar cercano, donde luego iremos a cenar.
Nos vamos a duchar. Al salir de la ducha llega la hospitalera con una chica que quiere hacernos una encuesta sobre el turismo en Castilla y León. Nos tiramos charlando con ella toda la tarde.
Al irse nos vamos a pasear por el pueblo con nuestra bolsita de frutos secos, en plan turista total.
Acabamos, cómo no, en el bar, tomando cervecitas y tapas y, de nuevo, sin sacarnos hasta la bilis! Por 10€ cuatro cañas y seis tapas con las que estamos más que cenados. Como recompensa, invito a mi hermano por fin al tan esperado helado en el "Bar Johny"! jajajaja 
Como no hay internet ni cobertura me pongo a escribir y decido acostarme y descansar pronto. Mañana más.


RESUMEN DE LA RUTA:

  • Distancia: 62,02 km.
  • Dificultad: Alta
  • Tiempo aproximado: 6 horas




Salimos del albergue de Baños hacia la izquierda, dirección Castilla. Subimos una pequeña cuesta para salir del pueblo y, rápidamente, aparece ante nosotros la señal de la concha. Podemos escoger dos opciones, seguir por el camino tradicional, paralelo a la carretera y algo más corto, o encarar el puerto por la carretera.
Nosotros nos decantamos por la carretera, el día anterior nos pegamos una paliza buena y mi rodilla no estaba muy por la labor de continuar por caminitos de piedras... Así que nos cargamos de fuerza y a subir.
Este primer tramo se hace complicado, es una pendiente bastante importante y continua que unida a las jornadas anteriores hace que baje bastante la velocidad de pedaleo. No obstante, los paisajes boscosos y el clima fresco hacen que la entrada en Castilla y León no se haga tan tediosa.
Justo en el límite provincial y comarcal encontramos la fuente del peregrino donde, según la tradición, hay que parar y repostar.
Continuamos esta vez por el camino, sigue prácticamente paralelo a la carretera, no tiene pérdida y está muy bien señalizado. Ahora el firme es de tierra firme, mucho más cómodo que el camino de piedras y rocas que dejamos atrás.
El siguiente pueblo es una preciosidad. Calzada de Béjar, muy pequeñito pero que merece la pena sin duda solo por sus casas y ambiente. Allí se puede comprar algo si lo necesitamos, aunque nosotros llevábamos provisiones suficientes, y agua (que también se puede recargar en la fuente del peregrino).
De nuevo, desde Calzada de Béjar, comienza la pendiente ascendente que no abandonaremos ya hasta alcanzar el Pico de las Dueñas. El camino es fácil y no tiene pérdida, está perfectamente señalizado, solo que las piernas cansadas empiezan a manifestarse y hace que hoy sea un día de rodaje bastante lento.
Tras pasar Valverde de Valdelacasa, alcanzamos Fuenterrobles de Salvatierra, cuna del cura Blas. Tenemos que decir que es un pueblo extremadamente solidario, nos trataron genial, tanto los albergueros como la gente de allí, especialmente los dueños del supermercado.
Decir que es muy necesario repostar en Fuenterrobles, no solo agua, también provisiones, queda un tramo duro sin servicios ni localidades hasta San Pedro de Rozados.
Salimos de Fuenterrobles, imposible perderse ya que además de estar perfectamente señalizado, los habitantes de allí no nos dejarán! Emprendemos camino hacia el Pico de las Dueñas. De nuevo dehesas y caminos de tierra y piedrecitas. Cuidado con el calor, nosotros cogimos un día horrible que hizo mella.
El camino empieza fácil y parece que el pico nunca llega, pero hay que prestar atención a un desvío que no está muy bien señalizado a la izquierda, tras unos 14 kilómetros aproximadamente desde Fuenterrobles.
A partir de ahí comienza el calvario. Camino de cabras, piedras y tierra todo hacia arriba. Aunque a decir verdad, se puede hacer casi todo encima de la bici si se va con fuerzas. A nosotros nos faltaron 2 kilómetros aproximadamente, que hicimos bajados porque mi rodilla por las piedras se reveló, estábamos bastante cansados y hacía muchísimo calor.
Hay que continuar por un camino que prácticamente no existe, aunque parezca que no vamos por el sitio correcto, es por ahí, dejando de paso unos cuantos aerogeneradores que hacen un ruido infernal.
En una de las paraditas, es muy recomendable echar la vista atrás y disfrutar de los paisajes y las vistas, que son impresionantes, y respirar aire fresco.
Una vez alcanzado el pico y hecha la pertinente foto en la cruz de Santiago, continuamos el camino -por fin cuesta abajo- hacia San Pedro de Rozados.
Es un camino de nuevo totalmente paralelo a la carretera, de trazado fácil que discurre entre campos castellanos amarillos. Lo único que encontramos hasta llegar a San Pedro es un cortijo en la Finca la Calzadilla; por eso repito que es importante ir bien provistos.

La llegada a San Pedro se hace fácil y rápida. Allí podremos encontrar todo tipo de servicios (excepto cajero) y alojamiento.

Alojamientos disponibles: la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huelva nos facilita los siguientes:
  • Puerto Béjar (Km. 456):
    • Albergue Caliga (colonia de San Miguel). 923 414 212 / 628 123 405 / 649 758 506. 15€ por persona (alojamiento y desayuno).
  • Calzada de Béjar (Km. 465):
    • Albergue Alba-Soraya (Manoli y Maxi). 923 416 505 / 646 410 643. 28 plazas, dan comidas y también tienen casa rural.
  • Valdelacasa (Km. 478):
    • Albergue privado. Ayuntamiento. 923 150 767.
  • Fuenterroble de Salvatierra (Km. 485):
    • Albergue Parroquial. Cura Blas. Capacidad para 60 personas. 923 151 083.
    • Casa Rural. 25€ por persona. 923 580 737 / 666 615 098.


  • San Pedro de Rozados (Km. 515):
    • Albergue Privado. Nuria. Capacidad 8 personas. 7€ por persona. 600 758 487.
    • Casa rural "Bar El Moreno". Capacidad 4 personas. 923 344 075.
Nosotros nos alojamos en el albergue privado de San Pedro. La verdad es que no estaba mal, tuvimos la suerte de dormir solos, ya que el dormitorio es un cuarto con 4 literas compartidas. Tiene baños separados y una pequeña salita con frigorífico, por si hay que guardar algo. También pilas para lavar la ropa y se pueden meter las bicis dentro. Para alojarse en él hay que ir a un bar en la calle de atrás, allí está Nuria, que luego te acompaña y te explica un poco todo.
Hay que tener en cuenta que en San Pedro no hay cobertura de móvil (o al menos ni mi hermano que es de Pepephone ni yo, Vodafone, teníamos), así que llegamos al bar preguntando y estuvimos un día un poco incomunicados.

Servicios: después de subir el puerto que nos deja en Castilla no vamos a vernos desprovistos hasta Fuenterrobles. Hay fuentes por el camino y en los pueblecitos por los que se pasa existen bares o tiendas donde poder repostar. En Calzada de Béjar tenemos bar, restaurante, centro de salud, farmacia, tienda y albergue privado; al igual que en Fuenterroble de Salvatierra (donde además de lo anterior está el albergue parroquial del cura Blas). Entre medio, en Valdelacasa, también encontramos algunos servicios básicos.
Desde Fuenterrobles hasta San Pedro de Rozados no hay nada. Una vez en San Pedro, salvo cobertura móvil, podemos encontrar todo lo necesario: bar, restaurante, centro de salud, farmacia, tienda, albergue privado y hotel.
Tengo que comentar que el bar de San Pedro fue uno de los más baratos de la ruta, cenamos a base de tapas y fue súper barato.

Qué ver / qué visitar:
  • Calzada de Béjar: impactante su arquitectura medieval y soportales:
    • Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
    • Ermita del Santísimo Cristo de la Misericordia.
    • http://www.edicionweb.com/casaalbasoraya/
  • Valdelacasa: 
    • Casas de piedra
    • Ermita de San Antonio.
    • Iglesia "Dulce nombre de María".
  • Fuenterroble de Salvatierra:
    • Iglesia fortaleza.
    • Jardín arqueológico junto a la iglesia.
  • San Pedro de Rozados:
    • Iglesia parroquial de San Pedro.