Mostrando entradas con la etiqueta bici. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bici. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de febrero de 2015

From Dublin... With love!

Hola a todos!!

Antes que nada, perdonad estos tiempos sin noticias, pero han sido meses de cambios, de empieces, de finales, de movimientos... En resumen, de cambios, de búsqueda de aventuras y de llegar, casi sin proponérmelo, a IRLANDA. Así que aquí estoy, empezando una vida nueva que espero próspera y en la que pueda absorber todo lo que pueda ofrecerme esta bella ciudad a la que he ido a parar, Dublín.

 Y bueno, ¿qué viene buscando una andaluza a Dublín? Pues si os digo la verdad, soy poco original, porque Dublín está cargada de gente de todos sitios, especialmente españoles! Sí sí!! Estamos en todos lados!! Pero bueno, a título personal, vengo buscando gloria, honor (suenan caballos de fondo y una música de tambores, bélica...) Perdón, perdón... se me ha ido un poco!! jejejejeje
Bromas aparte, lo que deseo con todas mis ganas es APRENDER todo lo que pueda, que esta experiencia me enriquezca como persona, que amplíe mis perspectivas laborales, y me permita seguir cultivando conocimientos de nutrición y dietética, en primer lugar (y por supuesto, que pueda trasmitíroslos), y luego del resto, incluido el inglés, que no me vendrá mal... :)

 Como hoy no me puedo enrollar mucho, daré algunas pinceladas de las primeras impresiones que me llevo:

 1. El tiempo aquí está completamente loco: si amanece bueno, ten por seguro que a lo largo del día cambia. Lo mismo pasa a la inversa que, de hecho, ha sido lo más habitual: amanecía un día gris, triste, gélido y lluvioso y luego iba variando a lo largo del día. Ahora sol, ahora nubes, ahora sol, ahora llueve... Eso sí, de momento, ¡¡siempre frío!! Las manos se quedan... ufffff...

 2. Todo el santo mundo (y digo todo, salvo excepciones puntuales de viejitas-viejitos y bebés) se mueve en bici. Y aprende, Botella: aquí el carril bici aunque no es en sí un carril, sino que se comparte con la carretera, está perfectamente señalizado y adaptado (y respetado -o eso parece las más de las veces-) justo al borde de todas las carreteras (la gran mayoría de la ciudad es ciclable). Es cuestión de mentalidad, la bici es un medio de transporte rápido, barato y saludable.

 3. Los transportes son una mierda. Y lo digo tal cual. Hay millones de autobuses, de acuerdo, pero dependen del tráfico, con lo que ello conlleva (y no es precisamente poco). Así que es poco fiable (tarda en función de las horas), además de caro (un viaje normal ronda los 2,60 - 3€, aunque también tienen tarjeta de transporte, que se llama Leap Card -me pongo una mano tapándome los ojos y reconociendo que "echo de menos mi abono transporte" aunque lo hayan subido en los últimos años...). También hay dos líneas de LUAS (tranvía no especialmente rápido con el hándicap que las dos líneas son independientes, así que no puedes manejarte solo con él) y una línea de tren (funciona como el cercanías de Madrid) que está limitada al área de la costa (este de la ciudad). Este punto permite entender un poco mejor el 2.

 4. Hay muchísima variedad de comida orgánica y regional. De hecho, en todos los súper potencian el consumo local, la producción y cría local, etc. Y eso se nota en la calidad de lo que se come. Por regla general los lácteos, carnes y derivados locales orgánicos son más baratos que en España y están espectaculares. También potencian las verduras y frutas orgánicas, aunque tienen un precio similar y salvo algunas, son importadas (casi todas de España!! :)). También les encantan los panes, porridges y pasteles locales, de los cuales no estoy aún muy puesta, pero tienen una pinta espectacular. De hecho, hay bakerys y bistros en los que te ponen panes especiales caseros hechos con sus semillas orgánicas y de diferentes harinas, etc. Lo que aún no comprendo es, cómo estando en una isla, consuman tan poco pescado (salvo el bacalao del "fish & chips") y esté tan sumamente caro e insípido (solo se salva el salmón, más barato o en algunos casos igual que en Madrid, y con el mismo sabor o algo mejor). Tendré que seguir informándome.

 5. Por contra, hay demasiada comida precocinada. Son más bien vaguetes para cocinar en casa. En los súper, todo está ya medio listo o listo. Es más, hay súpers a los que puedes ir a comer, tienen como una parte de comida hecha lista para servir o envasar y que te la puedas llevar (lo hace casi la totalidad de la gente aquí). También es súper típico el rollo café para llevar: toda la peña va con su "CACHO-VASO" calentito por la calle (estoy empezando a pensar que es para calentarse las manos, más que para beberlo, porque son, para mi gusto, gigantescos...). Enlazo con el café diciendo que, aunque sirven azucarillos con los mismos, es curioso que el tamaño del azucarillo sea la mitad que el de España. Los nuestros contienen entre 8-10g de azúcar, y éstos son la mitad, alrededor de 4-5g. Un detalle, aunque hay que seguir trabajando en ello. La mayoría de los sitios sirve azúcar moreno y la estevia se consume poco. Seguiré investigando sobre ésto.

 6. Unido al punto anterior, ¿¿quién dice que en España hay muchos bares?? Eso porque no han venido a Irlanda... madre mía, en cada esquina tienen una iglesia (como Dios manda XD) y un pub, o cantina, o bar, o bistro, o deli, o restaurant, o cafe... Y lo peor, todos llenos... Da igual la hora... Comen y beben muchísimo en la calle... ¿¿Cómo están de precio?? Pues algo más caros que Madrid, pero tampoco para echarse a llorar, de hecho, si rebuscas bien, puedes comer muy bien por 10€ en más de un sitio (y por menos, sobre todo rollo sándwich + sopa + café y combos parecidos). Quizá la comida más elaborada salga más cara pero, de momento, hasta que no llegue mi momento de gloria y riqueza, tendré que conformarme con criticarlos desde fuera... Respecto a los súper cafés de los que calientan manos, por 2,70-3€ tienes uno. Las pintas son más variables, además hay días y horas (happys!! :D) en las que las ponen tirás, para que empiece la fiesta!! Desde 3,5 hasta 5-6€, de media. 

7. Otro tema curioso es que no hay apenas establecimientos especializados tipo frutería, pescadería, panadería... Los que más hay son carnicerías, que son bastante grandes y están muy bien provistas. Las fruterías escasean y las pescaderías se cuentan con los dedos de las manos... Las panaderías, con lo que les gusta el pan y las harinas, tampoco abundan (aunque las que hay son muy guays. Hay también las del rollo franquicias). Para todo lo demás, Lidl, Tesco, Super Value, Centra y Spar XD Y en algunos sitios, hay otros súpers más pequeñitos que son como tiendas de barrio (Londis y no me acuerdo de cuál más).

8. La gente por lo general es muy amable, tratan de ayudarte en lo que pueden y les encanta charlar!! Aprovechan cualquier ocasión para hablarte un rato! Además, si saben algo de español, te lanzan el repertorio tipo: "Hola, gracias, Cómo estás?, Bien, adiós" y se quedan todo tranquilos y orgullosos... ^^ Ireland is different...

 9. Por regla general la gente es bastante activa, no es nada complicado ver gente de todas las edades corriendo en cualquier lado, aunque existen millones de parques y campos para correr. Si no corren, caminan. Y si no, bici. Ya iré actualizando con los hábitos de gimnasio.

 10. Una última observación, esta la tengo en observación actualmente: los gatos tienen tamaño cabra... Son enormes... Pero como digo, necesito más evidencias para hablar bien de esta última premisa...

 Y nada más, espero que os guste el resumen, que me pongáis vuestros comentarios y curiosidades, que me vengáis a ver los que me conozcáis, y que me mandéis pescadito y jamón los que os apiadéis de mí... :( jejejejeje Seguiré recopilando información (sobre todo en cuanto me entere bien de cosas relacionadas con la nutrición y los hábitos saludables -para la próxima podré hablar del mundo gym en Dublín, ya que ando a la caza y captura de gimnasio y me muero por empezar a entrenar de nuevo) y contándola gustosa. Nos vamos leyendo!! Buena tarde a todos! Aprovecho que ha salido el sol para darme una vuelta. Millones de besos y abrazos!!

jueves, 24 de octubre de 2013

Mi camino de Santiago

El 5 de julio de 2.012 afronté un reto personal que nos propusimos mi hermano Andrés y yo y que os he ido contando hasta el día 14 de octubre de 2.013. La idea consistía en realizar el Camino de Santiago en bicicleta por la ruta Mozárabe, desde Huelva a la ciudad compostelana. Nuestro objetivo se vio finalmente realizado el 19 de julio, 14 días y 15 etapas después hemos recorrido más de 927 kilómetros, hemos pasado por 4 comunidades autónomas, 8 provincias... después de infinidad de batallitas, risas, mucho sudor y sangre. Si no habéis leído aún las entradas y os apetece adentraros en esta odisea os dejo aquí los enlaces, desde luego tuvimos historias muy variadas: incendios, reventones, caídas, gastroenteritis y quemaduras que fueron "amenizando" el viaje...



En ellas podéis ver, aparte de transcrito el diario (mi cuaderno de bitácora personal que fui desarrollando en el propio viaje), los perfiles de cada etapa y todo tipo de información útil por si te planteas embarcarte en una aventura similar:


Gracias por acompañarme en el relato de esta aventura y ¡hasta la próxima!

lunes, 14 de octubre de 2013

Etapa 15. Cea - Santiago de Compostela

19 de Julio de 2.012

¡¡Vaya nochecita!! Sobre las 5.30 am me despierto al grito de "FUEGO!! FUEGO!!" ¡La cama de mi hermano está ardiendo! La camelback que estaba sobre el poyete encima del foco, salió ardiendo y empezó a prender el colchón, almohada, etc. Por lo visto, algún peregrino encendió la luz de madrugada (cosa que por respeto al resto de peregrinos no se debe hacer) para prepararse y por el calor del foco prendió la cinta de la camelback.
Cuando abro el ojo veo un grupo de gente alrededor del fuego, y un grupo de gaditanos que salen corriendo a por un extintor. Pero de mi hermano ni rastro.
Me levanto de un salto y pregunto por él. Nadie lo ha visto, nadie sabe nada.
Bajo a la salita corriendo y, ¿cuál es mi visión? Lo veo acostado en el suelo... 
- "¿Qué haces aquí?"
-"¡La noche que me ha dado el hijo de puta del gordo..."
Miro a mi alrededor y me veo también al vasco acostado en el sofá... Después de un momento de atontamiento, fruto del sueño y las impresiones de la mañana y de que mi hermano no tiene absolutamente idea de lo que está pasando, les anuncio: "Tu cama está ardiendo".
Subimos los tres corriendo y como desde otra dimensión extraña, miramos perplejos como los chicos de Cádiz apagan el fuego.
Me cabreo por cómo va cambiando el ambiente a medida que nos acercamos a Santiago. Porque antes de las 6.00 am ya todo el mundo está en pie hablando en voz alta y haciendo ruido... Hasta este albergue no había sido así, más abajo la gente era mucho más respetuosa con la gente que aún estaba durmiendo, es más, las luces en ningún otro albergue las habían encendido, y muchos menos el griterío... Supongo que es lo que tiene...
Tratamos de recoger al máximo el estropicio y los restos de nuestras pertenencias quemadas y esperamos que todos se vayan para dormir al menos otras 2 horitas...
Nos quedamos con los vascos mientras recogen (se van los últimos) y entre ellos y mi hermano cuentan la batallita de la noche... que era imposible dormir con los ronquidos... (no sé cómo, a pesar de mi sueño de pitiminí, conseguí dormir y no me enteré de nada hasta los gritos de fuego...)... Un hombre que se parece mucho a Jack Nicholson, al oírnos se acerca a nosotros y nos dice de buenas formas que es así, que estamos en un albergue y que es lo que hay... que el también está cansado y que apenas ha dormido, pero que es así, que ánimo, que limpiemos un poco éso y a seguir...
Así que desayunamos (no podemos dormir más, optamos por levantarnos, recoger el estropicio y salir) y salimos por la carretera rumbo Puente Ulla.
El cansancio físico es tremendo, aunque de moral vamos bien. Mi hermano, de nuevo, no consigue entrar en calor, así que paramos en una taberna rural ("Los Cazadores") muy bonita y que nos sorprende por su público mayoritario...: ¡¡Señoras mayores!! Esto es Galicia... original y única... jejeje. Tomamos un cafelito reconfortante y seguimos.
La carretera, de trazado suave y continuos toboganes se nos hace un poco pesada, aunque queremos llegar directamente a Puente Ulla sin hacer más paradas.
Llegamos súper cansados, no podemos más... compramos una empanada que nos comemos en un parque del pueblo, casi en silencio... No sabemos verbalizar que nos quedan 20 kilómetros, todo cuesta arriba pero estamos ahí... ¡ánimo!
Los últimos kilómetros los recorremos en silencio, pensando en todo este tiempo, todas estas horas... todas esas conversaciones, todas esas aventuras, palabras no dichas, o dichas a destiempo... Aprendo que mi problema es la crispación... a lo largo de algo más de 1.000 kilómetros de pedaleo he aprendido a reconocerlo y quiero limar asperezas... Así, casi sin darnos cuenta... LLEGAMOS.
Nos quedamos en shock, hemos llegado y no sabemos dónde ir ni qué hacer. Nada más llegar, vamos directamente a deshacernos de la bici... Donde recogemos la compostela encontramos un chico súper amable de SEUR que nos promete hacerse cargo de la bici para que podamos hacer las cositas tranquilos. Lo cierto es que entre el súper cansancio y que no nos creemos que estemos aquí, le dejamos la bici y nos vamos del tirón a recoger la compostela (que no es para tanto, no te preguntan nada raro) y a hacernos la fotito de rigor!!
Tras la foto, lo típico, a hablar con el resto de peregrinos. Encontramos un chico de Málaga que menudo personaje... un salmantino muy buena gente, que nos cuenta  batallitas; un catalán que hizo el camino del norte en btt y con el que compartimos impresiones... 
Después de tanto hablar, nos cambiamos de ropa y damos permiso al chico de SEUR para que mande las bicis con todo salvo la ropa que llevamos y la mochila de mano. Ya somos libres, así que a comernos Santiago!
Buscamos pensión y vamos a por la sidra!! No es que queramos alcoholizarnos ya, pero es que nos llevamos un fiasco cuando intentamos entrar en la catedral y está cerrada... Nos vamos a quedar con las ganas de abrazar al Santo!! XD
Así que nada, parada nº 1: Sidra ecológica en botellín... ¿alguien da más? ¡¡y está bien buena!! En un bar súper cutre (de cuyo nombre no puedo acordarme) que nos sorprende porque ponen tapas!! (luego nos damos cuenta que la ponen en casi todos los garitos).
Salimos del bar y nos encontramos una manifestación (19J) contra los recortes y la subida del IVA... - - "Hermano, bienvenido a la dulce realidad..."
Hace frío, y nosotros en pantalón corto y camiseta... la solución de mi hermano es rápida, beber y beber, pero a mí no me convence... ¡¡quiero un jersey!!! En las tiendas no hay nada, así que me pillo un pañuelo enorme en un puesto del parque. 
¡¡Ahora sí!! A descubrir Santiago!! 
Nos vamos de cañas a celebrar que estamos aquí; probamos la típica "zorza" (es como el picadillo del chorizo, una carne adobada bastante rica que sirven en bocadillos o sola con pan), hablamos con gente de aquí que resulta que conocían Huelva, bebemos cerveza y comemos, y cuando ya no podemos más con el frío, la riquísima comida gallega y el cansancio acumulado, volvemos al albergue con una sonrisa de satisfacción en la boca... Lo hemos conseguido, estamos aquí, mi hermano y yo.

RESUMEN DE LA RUTA:
  • Distancia: 80,32 km por carretera
  • Dificultad: Media (por carretera, por el camino aumenta la dificultad)
  • Tiempo aproximado: 7 horas (incluidos descansos)




Al igual que el día anterior, no teníamos fuerzas siquiera para intentar rodar por el camino, directamente nos dirigimos a la carretera y empezamos la jornada. 
La carretera es muy cómoda y apenas lleva tráfico. Al ir por carretera no tenemos que elegir por qué camino seguir (ya que al salir de Cea el camino original se bifurca, pudiendo continuar por Piñor o por Oseira) hasta llegar a Castro Dozón. Desde ahí, siempre siguiendo la carretera N-525, pasamos por Lalín, Laxe, Piñeiro y algunos pueblos más, rodeados de un paisaje espectacular hasta llegar a Puente Ulla.
Desde Puente Ulla a Santiago solo hay 20 kilómetros de carretera cuesta arriba. Aquí ya el tráfico comienza a ser más denso y el avance lento se hace incómodo y agobiante.
De todas formas lo peor es entrar en Santiago por carretera, ya no es solo por los coches, sino por el lío que ocasiona entrar en una gran ciudad que no conoces y en bicicleta. Así que lo mejor es bajar de la bici, dejar la carretera y tomar un tiempo para ver dónde estamos y cómo llegar al centro.
Nosotros paramos, pusimos el GPS y llegamos relativamente bien.
Circular en el centro de Santiago con la bicicleta es imposible, así que lo mejor, nada más llegar, es dejar la bici cuanto antes y comenzar a descubrir la ciudad "en libertad". 
Dejar la bici no es nada complicado; desde el mismo momento en el que pisas la plaza de la catedral, te empiezan a bombardearte agentes de SEUR y otras compañías para que dejes la bici a buen recaudo, te la envíen a casa y puedas "disfrutar" de tu llegada a la ciudad sin cargas.
Nosotros lo gestionamos directamente donde se recoge la credencial, allí hay una oficinita de SEUR que se encarga de mandarte la bici a casa en tren por un precio bastante coherente, además te dejan cargar las bicis con las cosas que no quieras llevar e incluso lavarte y cambiarte de ropa allí mismo.
Una vez despojados de cargas vamos a por la credencial. sobre las 16.00 horas que nosotros la gestionamos no había ni cola ni gente apenas, así que fue un proceso bastante rápido y sencillo. Te hacen algunas preguntas, tipo: ¿de dónde vienes? ¿qué motivos te impulsaron a hacer el camino? y cosas así y tras enseñarle los sellos de los albergues del camino, te la dan. Es un documento bonito, la verdad, os dejo una foto.
Y poco más, la visita obligada a la ciudad no puede pasar por alto la foto en la puerta de la catedral y la entrada en la misma, además de los paseos por el centro histórico, muy bonito, con sus soportales y edificios singulares.

Alojamientos disponibles:  la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huelva nos facilita los siguientes (se encuentran en localidades que pasan por el camino, no por la carretera, por ello algunas de las que aparecen aquí no las nombramos):
  • Oseira (Km. 943):
    • Albergue en el suelo. Hospedería en el Monasterio. 988 282 004.
  • Castro Dozón (Km. 953):
    • Refugio en el Centro Socio Cultural Deportivo, en 2 bungalows al final del pueblo. Preguntar por la Señora Dolores. 625 044 361.
    • Ayuntamiento. 986 780 471.
  • Estación de Lalin (Km. 966):
    • En el Bar Estación. Habitación doble, 28€.
  • Laxe - Bendoiro (Km. 972):
    • Albergue, 30 personas. Victoria. 986 585 753 / 658 038 042.
  • Prado (Km. 974):
    • Acogida municipal. Restaurante El Afilador, ofrecen camas. 986 794 046.
  • Silleda (km. 981):
    • Ayuntamiento. Ofrece albergue en el polideportivo. 986 580 000. 
    • Hostal Ramos. 986 580 217 / 986 581 212.
    • Fonda González. 986 580 156.
  • Bandeira (km. 988):
    • Albergue a 3 km. Llamar al Ayuntamiento. 986 581 081.
    • Camping Medelo. 25 personas. 986 585 753.
    • Hostal Victoriano. 986 585 330.
  • Puente Ulla (km. 1.001):
    • Acogida municipal en Centro Social. Llamar al Ayuntamiento. 981 402 263.
    • Bar Casa Ríos. Ofrecen camas. 981 512 305.
    • Julia y Juanita. Ofrecen camas. 981 512 619.
    • Casa Tanis. Camas.
  • Outeiro (km. 1.005):
    • Albergue de Santiaguiño (4 km después de Puente Ulla).
  • Santiago de Compostela (km. 1.022):
    • Albergue Seminario Menor. 289 plazas. 5€. 981 589 200.
    • Albergue privado Acuario. Calle San Lázaro Valiño, 2. 54 plazas, 5€. 981 575 438.
    • Albergue La Residencia. 80 plazas. Calle San Lázaro (frente Palacio de Congresos). 10€. 981 571 488.
    • Fogar de Teodomiro. 20 plazas. Plaza de la Algalia de Arriba, 3. 18€.
    • Albergue de los Padres Franciscanos. 24 plazas.
    • Albergue Santo Santiago. Calle Rúa de Valiño, 3. 13€. 657 402 403.
    • Hostal El Rápido. Calle Franco, 22. 981 584 983.
    • Hostal Suso. Rua do Vilar, 65. 981 586 611.
    • Pensión da Estrela. Plaza S. Martín Pinario, 3. 981 576 924.
    • Hostal Alameda. Calle San Clemente, 32. 981 588 100.
    • Hostal Pico Sacro. Calle San Francisco, 22. 981 584 466.
    • Hostal Mapaula. Calle Entremurallas, 10. 981 580 124.
    • Hostal Alfonso. Calle Pombal, 40. 981 585 685.
    • Hostal La Salle. Tras de Santa Clara s/n. 981 584 611.
    • Hostal Beltran. Calle Preguntoiro, 36. 981 582 225.
    • Pensión Gladás. Plaza del Matadero, 2. 981 587 071.
Servicios: en este último tramo la verdad es que es difícil quedar desprovisto. Existen múltiples pueblecitos y aldeas donde podemos comprar provisiones o rellenar los depósitos, además de montones de bares y cafeterías de carretera. Además, la gente es súper amable e incluso por la carretera te preguntan si necesitas algo.

Qué ver / qué visitar:

  • Castro Dozón: encontra

    mos preciosos paisajes y la Iglesia de San Pedro.










martes, 23 de julio de 2013

Etapa 13. Puebla de Sanabria - Laza

17 de Julio de 2.012

Después del hartón de cenar, nos levantamos con fuerza (los últimos, eso sí), recogemos y desayunamos.
Salimos con ganas de encarar Padornelo, el primer puerto que pasamos con alegría. En Lubián reponemos energía con el mejor tentempié: "Chocolate con almendras, pan y Monster". Perfecto.
Los paisajes son preciosos, las piernas queman pero seguimos con ganas hacia A Canda.
Lo paso regular. Está súper empinado y hace mucho calor. Mi hermano me habla y yo no puedo. Necesito concentración.
Me acuerdo del alemán que nos pasó en el puerto de Padornelo y lo adelantamos al final ¡en el túnel! Ésto me da ganas  para seguir pedaleando y llegar por fin al túnel de A Canda... 
¡Ya está! ¡GALICIA! Una bajada impresionante nos lleva a Vilavella, primer pueblo gallego. Y ya todo se hace coser y cantar hasta A Gudiña. Compramos en una tienda donde una mujer súper amable nos da agua y nos indica la salida.
Almorzamos allí mismo, en un banquito junto a la tienda de comestibles, bocadillo de jamón con tomate y un riquísimo yogur gallego de vainilla (que disfruto como si nunca hubiera comido yogur...).
Continuamos pero el calor es sofocante y a las 14.30 h, viendo que el terreno se empina, le digo a mi hermano que necesito parar o vomito. Me siento súper acalorada y no puedo pedalear con el calor. Echamos la manta al suelo y reposamos una horita a la sombra. Las montañas de alrededor son impactantes... Me flipa el paisaje y me llena de fuerza. Continuamos.
Rumbo Campobecerros. Es un pueblo lúgubre en medio de la nada. Llegamos a un bar muertos de calor y nos tomamos una Coca-cola helada. Le pedimos al camarero (muy amable, por cierto) que nos recargue agua (lo cual hace gustoso, incluida camelback y con hielo incorporado) y paramos un rato a merendar para reponer fuerzas (la idea era dormir ahí, pero sin saber por qué, a ninguno de los dos nos da buen rollo ése pueblo y decidimos continuar hasta Laza).
Son 14 kilómetros que comienzan costándonos una subida de 1 kilómetro desde Campobecerros. Tras ella, llegamos a Porto Camba sin problemas, pero ahora la carretera se convierte en pista. Todo el rato cuesta abajo, ¡por fin! 
Dejamos atrás aldeas con mucho encanto y misterio, bosques inquietantes y paisajes montañosos. Finalmente, tras 90 kilómetros acumulados, llegamos a Laza. Ha sido una dura jornada.
Aquí nos encontramos con dos chicos vascos que vienen también desde Sevilla en bici. Charlamos con ellos un rato, intercambiando impresiones, nos arreglamos y salimos a ver el pueblo.
También un poco "fantasmagórico" y gore. Lo que más me impacta es la iglesia (muy tétrica) con cementerio anexo. Digno de ver, una lápida apoyada en el muro de una casa...
Cenamos de puta madre (de más, incluso) en el Bar /Taberna "Do Ardillas", hablamos con la familia y regresamos al albergue, necesitamos descansar... Sin embargo, la charla nocturna con los chicos vascos nos da para las 00.00 horas!! ¡Hay que dormir! Nos despedimos con el objetivo de alcanzar mañana Cea y acabar el jueves... ¿Será posible?


RESUMEN DE LA RUTA:
  • Distancia: 91,31 km
  • Dificultad: Alta
  • Tiempo aproximado: 9 horas (incluidos descansos)


Aunque existe un camino prácticamente paralelo a la carretera como tal, hay muchos tramos del mismo que van superpuestos, así pues, nosotros no arriesgamos y encaramos la jornada de hoy, de nuevo, íntegramente por carretera.
Nada más salir de Puebla de Sanabria nos damos cuenta de la dura etapa que nos toca hoy. La salida de Puebla de Sanabria ya se hace complicada, comenzamos con una larga subida entre castaños, robles y abedules.
Circulamos continuamente junto a la autovía, la cual deriva todo el tráfico, por ello no es de extrañar que vayamos prácticamente solos por la carretera.

El ascenso hasta Padornelo no es excesivamente complicado, ya que es una subida muy asequible, muy continua, además, vamos frescos. Son 1.329 metros de altitud que no acaban ahí.
El descenso a Lubián nos anima bastante, de nuevo vamos solos por la carretera y el poder circular durante varios kilómetros sin dar pedales se agradece muchísimo, a pesar de ir cargados. 
Hay que resaltar la importancia de ir bien provistos, especialmente de agua, pues la jornada de hoy es bastante dura y, aunque salgamos pronto, subir dos puertos de montaña el mismo día requiere, cuanto menos, suficiente provisión de agua.
El descenso aún no acaba, tenemos que dejar de lado aún el Santuario de la Virgen de Tuiza, en el fondo del valle y junto al río Tuela.

Desde aquí, ahora sí, comienza la subida al puerto de A Canda, dándonos la bienvenida a tierras gallegas. Esta vez las piernas van un poco más resentidas, además del calor que empieza a hacer mella. Sin embargo, el subir el puerto por carretera lo hace mucho más llevadero, al disponer de pendientes más suaves y un trazado más asequible.
Lo pasamos con menos dificultad de la que pensábamos, el hecho de ir demasiado asustados hizo que, al final, la subida de los dos puertos no nos pudiera, era como si esperáramos más y al final, al subir, nos dijéramos, ¿ya está?
A Gudiña es un pueblo que se agradece que aparezca justo donde está. Lugar clave para descansar y reponer fuerzas, después de alguna que otra subida y bajada, dejando atrás localidades como O Pereiro y O Cañizo, parece que por fin el relieve se suaviza. 
Aunque solo lo parece... Sin embargo la belleza del paisaje hace que te olvides totalmente de la orografía del paisaje gallego.
A través de un camino asfaltado totalmente deshabitado, iremos dejando atrás preciosas aldeas (algunas completamente abandonadas) enclavadas en medio de valles y puertos. En Galicia se las llama vendas e impacta verte de repente ahí, solo en medio de una carretera que solo tiene dos opciones, o atrás o adelante, perdido en la inmensidad de la naturaleza y en la magia de los bosques de robles y brezos.
Al llegar a Campobecerros la carretera se convierte en pista y luego en camino; siguiendo las indicaciones no hay pérdida, aunque a veces parezca que nos hemos equivocado, ya que nos hace atravesar bosques y carriles solitarios. Al final, dejando atrás As Eiras, retomamos el carril asfaltado que nos deja a la entrada de Laza tras una agradable y bien merecida pendiente descendente.
Laza no es muy grande y dispone de buena señalización hasta llegar al albergue. Además, como en el resto de pueblecitos gallegos, la gente es muy amable y está encantada de ayudarnos en lo que necesitemos.

Alojamientos disponibles: la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huelva nos facilita los siguientes (se encuentran en localidades que pasan por el camino, no por la carretera, por ello algunas de las que aparecen aquí no las nombramos):
  • Requejo (Km. 779):
    • Albergue Municipal. 21 personas. 980 622 431. 
    • Albergue privado Casa Cerviño. 20 personas. 12€.
    • Hostal "Tu casa". 980 626 022.
    • Hostal "Maite". 980 622 509.
    • Hostal "San Lorenzo". 980 620 387.
  • Padornelo (Km. 790):
    • Hotel. 980 567 064.
    • Hostal. 980 567 939.
  • Lubián (Km. 798):
    • Albergue municipal. Preguntar por María (llaves en Casa Irene). 16 personas. 980 624 100.
    • Casa rural "La Pachaca". 980 624 127 - 689 396 663.
    • Albergue "Casa Anita".
  • Vilavella (Km. 809):
    • Albergue municipal. 5€.
    • Hostal O Casteiro. 988 425 593.
    • Hostal Portagalega. 988 425 593.
  • O Pereiro (Km. 813):
    • Bar Hostal Don Pepe.
  • O Cañizo (Km. 818):
    • Hostal Nevada.
  • A Gudiña (Km. 821):
    • Albergue municipal. 27 personas. 988 421 081 - 988 594 006.
    • Hostal Madrileña. 988 421 030.
    • Hostal Relojero. 988 421 001.
  • Campobecerros (Km. 841):
    • Albergue municipal. 5€. 988 305 421.
    • Hostal Oscai. 24€ habitación doble.
  • Laza (Km. 856):
    • Albergue Protección Civil. 35 personas. 5€. 988 422 002.
    • Hostal A Nosa. 988 422 061.

Nosotros nos alojamos directamente en el albergue de Laza. Antes que nada, hay que dirigirse a Protección Civil (está bastante bien indicada su posición). Allí nos inscribimos y pagamos los 5 euros que cuesta alojarse. Nos dan unas sábanas, una manta y las llaves y partimos hacia el albergue, un poco a las afueras del pueblo pero cercano a protección civil.
El albergue está bastante bien, son habitaciones compartidas de 2 literas, tiene taquillas, baños compartidos separados por sexo (el de mujeres como siempre para mí sola, todos eran chicos), pilas para lavar la ropa, un patio para amarrar las bicis y tender, cocina compartida (un poco pequeña pero moderna y bien equipada) y una sala grande o salón con libros, televisión y mesas y sillas para comer o descansar.
No tuvimos problema de espacio, no estaba ni mucho menos lleno, al revés, a pesar de que llegamos pasadas las 6 de la tarde.

Servicios: al pasar por tantos pueblecitos no tuvimos problemas con los servicios. No obstante, si hay que incidir en que, aunque estemos entrando en Galicia, el calor por esas fechas es bastante acusado, no tenemos que confiarnos e ir sin provisiones, especialmente de agua, ya que el relieve es bastante cambiante y nada más haga algo de calor, se convierte en una etapa muy sufrida. Además, en el tramo que va desde A Gudiña hasta Laza, la mayoría de los núcleos de población que encontramos son pequeñas aldeas en su mayoría abandonadas, así pues, es recomendable proveerse bien antes de lanzarnos a la aventura.
Tanto Lubián como A Gudiña son poblaciones medianamente importantes que cuentan con todos o la mayoría de servicios básicos (bares, restaurantes, farmacia, centro de salud, tiendas, albergue y cajero en el caso de A Gudiña). Luego, hasta Campobecerros la cosa se complica, pues solo pasamos por pequeñas aldeas deshabitadas en las que como mucho encontramos una fuente o una familia. Un área de descanso con fuente nos aliviará la llegada a Laza desde Campobecerros.
La llegada a Laza casi parece una broma, se antoja una gran ciudad. Allí encontramos de nuevo todos los servicios básicos que necesitamos para reponernos y descansar.

Qué ver / qué visitar:
  • Vilavella: primera población gallega que encontramos. Destacan los curiosos relieves grabados en la portada de la iglesia.
  • O Pereiro: 
    • Ermita de la Virgen de Loreto.
  • Venda do Espiño, Venda Teresa, Venda Capela, Venda Bolaño: aldeas casi deshabitadas, llamadas vendas en Galicia. Destacan los paisajes y vistas sobre el embalse das Portas, así como la carretera que une una a la otra. 

  • Porto Camba y As Eiras: pequeñas poblaciones con simbología referente al camino (hay una cruz erigida en memoria de los peregrinos fallecidos en el camino a la salida de Porto Camba). Destacan los increíbles paisajes y bosques en bajada.

jueves, 13 de junio de 2013

Etapa 12. Tábara - Puebla de Sanabria

16 de Julio de 2.012

Hoy el día no ha empezado muy bien: antes de las 6.00 am, ya todo el mundo estaba en planta. Fue horrible... además de lo ruidosos que han sido, lo peor es que no pude volver a dormirme más. Y no solo éso, sino que no he podido descansar bien por los ronquidos que me desvelaban.
Como curiosidad, he soñado con Ernesto y José Mari (me contaba historias de sus ex novios madrileños en casa de Ernesto... una paranoya).
Bien, levanto a mi hermano y tranquilamente empezamos a prepararnos. Son las 7.00 am. Hace mucho frío (10-11º C). Recogemos, desayunamos y vamos a sellar la credencial al bar.
Por el camino ya vamos medio cabreados porque mi hermano quiere ir a Puebla por carretera y yo sugiero ir a ver el camino. Me pongo muy pesada, a mi hermano se le hinchan los huevos y al final nos metemos por el camino.
Es una mierda. Hace mucho frío y es de piedras y gravas -para variar-. No avanzamos nada, de hecho, en un repecho incluso tenemos que bajarnos de la bici. Después de solo 6 kilómetros paro y le digo a mi hermano que el camino es insufrible, que lo siento, que él lleva razón y que lo más sensato es ir por carretera. Él está cabreado y con razón y dice que no, que ya continuamos por el camino. Con mucho trabajo lo convenzo para volver a la carretera. Hay que andar un poco más pero merece la pena, además, son menos kilómetros.
Continuamos como podemos (estamos muy cansados y muertos de frío) pero al rato tenemos que parar a tomar un café otra vez porque mi hermano no entra en calor. INCISO. Lo raro aquí es pedir una tostada para desayunar; a las 10.30 am que entramos en el bar todo el mundo estaba liado con la tortilla de patatas o en plan tapa y cerveza, de hecho, el camarero se extrañó cuando le pedimos una tostada y nos trajo como un montadito...
Total, que continuamos ya por fin con algo de ritmo hasta Mombuey (unos 50 kilómetros), donde paramos a comprar algo para comer y desde donde continuamos hasta Cernadilla, donde paramos para almorzar colocando la manta americana bajo un arbolito muy bucólico. Ni qué decir tiene que mi hermano tuvo que probar la sombrita del árbol con la correspondiente siesta...
Cernadilla es un pueblo precioso, pequeño y entero de piedra, muy medieval. Aquí mi hermano se cae de la bici por mi culpa (me paro en medio del camino buscando una sombrita donde almorzar y no le aviso, no le da tiempo a soltarse las calas y se cae en parado...). Vaya día que llevo hoy con mi hermano. Espero que se arregle de aquí a esta noche... El cansancio acumulado comienza a hacer mella y no quiero estar así con él.
Sin embargo, por la tarde, después de comer, sigue el resquemor. Volvemos a intentar tomar el camino y volvemos a discutir. Justo después de la discusión, le pido perdón a mi hermano... Le digo que no me haga caso, que estoy muy cansada y acalorada, que lo siento... y continuamos.
Seguimos hacia Asturianos, son las 16.00 h y hace muchísimo calor. Paramos en una fuente a refrescarnos y reponer agua. Es un día nefasto para mí, estoy destrozada. Queremos llegar a Puebla de Sanabria ya!
Llegamos. El hostal muy guay, casi de "lujo alberguil". Nos recibe una señora mayor, muy graciosa. Nos hartamos de reír con ella y su historia de las ovejitas. Nos acomodamos, duchamos y decidimos ir a por la primera cervecita y a descubrir Puebla de Sanabria.
En un super que hay al lado del albergue mi hermano me convence para comprar Monster para el día de mañana... Cedo, compramos la cena y el desayuno y nos vamos al albergue.
Como curiosidad, el pan de Puebla de Sanabria está cojonudo.



RESUMEN DE LA RUTA:
  • Distancia: 69,07 km por carretera (nosotros hicimos unos 10 km más en los intentos fallidos de tomar el camino)
  • Dificultad: Media
  • Tiempo aproximado: 7 horas (sin incluir todas las paradas y descansos que hicimos)




Salimos de Tábara por la carretera N-631, en dirección Puebla de Sanabria. al poco, a la derecha, queda la indicación que nos conduce al camino. Nosotros solo circulamos por él unos 6 kilómetros, luego, en vista de cómo iban las ruedas y de lo cansados que estábamos, volvimos a la carretera.
El camino por tanto, desde Tábara hasta Puebla de Sanabria por carretera no tiene pérdida. Hemos de continuar por la N-631 hasta el cruce con la carretera N-525, que nos conduce hacia Puebla de Sanabria (el cruce se encuentra entre Rionegro del Puente y Mombuey). 
La carretera en esta ruta tiene muchísimo menos tráfico que el día anterior y parece que es algo más amplia. Lo cierto es que circulamos bastante seguros y cómodos.
Hasta Mombuey el camino no es muy pesado, aún no hace excesivo calor y se circula bien, pero a partir de ahí, el calor aprieta y se empieza a empinar algo el perfil. Llegamos a Cernadilla a través de una carretera secundaria que sale de la N-525 y por la que circulamos completamente solos. De hecho, en Cernadilla no nos topamos con absolutamente nadie. Lo bueno es que hay sombra y fuentes para repostar y descansar un rato. Nosotros llegaríamos sobre las 13.00 horas y hacía ya tal calor que de buena gana hubiéramos estado bajo el árbol hasta las 19.00 horas, como poco... Sin embargo continuamos, más animados por las ganas de llegar al destino que por las ganas mentales, y antes de las 16.00 horas pasábamos por Asturianos (de nuevo sin abandonar la N-525. Previamente habíamos hecho otro intento de continuar por el camino desde Cernadilla, pero solo al ver el primer repecho y el caminito de arena, desistimos y volvimos a la carretera, consolándonos a nosotros mismos con la idea de que mañana, para el puerto que nos daría la bienvenida a Galicia, debíamos estar descansados. No obstante, la señalización del camino es precisa y es imposible perderse). Allí de nuevo cargamos agua y nos preparamos psicológicamente para dar el último empujón, en un día tan caluroso como los que habíamos dejado días atrás por nuestra tierra.
Por fin llegamos a Puebla de Sanabria, algunas bajadas y subidas y por fin la última cuesta abajo hasta llegar al albergue. Lo malo es que mañana hay que subirla, pero eso ni siquiera nos lo planteamos. Serían las 17.00 horas, aproximadamente. Hacía un calor descomunal y estábamos muy cansados. 
Vamos al primer albergue del listado, sin importarnos hoy nada, solo queremos ducharnos con agua fría y descansar. Nos alojamos en el Albergue Casaluz, un albergue privado muy cuco que se nos antoja prácticamente un hotel compartido... El baño está casi mejor que el de nuestra propia casa, muy limpio y cuidado, al igual que la cocina. El albergue es una casa a la entrada de Puebla de Sanabria con un dormitorio compartido, en el que se pueden alojar 18 personas en literas (después de ver la web, parece que tienen más capacidad, al igual arriba había otro dormitorio, a nosotros solo nos enseñaron el de abajo). Tiene un patio grande en la parte trasera donde poder dejar sin preocupación las bicis, lavar las cosas en unas pilas y tender. También en el patio está el baño de los chicos y unas mesas con sillas para tomar el fresco o cenar fuera. 
Dentro tiene una cocina pequeñita pero completa, con una mesa y sillas; el baño de chicas -súper completo, limpio y recogido- y un saloncito con ordenadores para conectarse a Internet. Lo regenta una señora muy simpática y amable.
La verdad es que nos alegramos de habernos alojado allí, costó 10€ pero estuvieron bien invertidos, por fin una noche de sueño reparador (a pesar de que compartimos habitación con 6 o 7 peregrinos más que iban a pie).

Alojamientos disponibles: la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huelva nos facilita los siguientes (se encuentran en localidades que pasan por el camino, no por la carretera, por ello algunas de las que aparecen aquí no las nombramos):
  • Santa Croya de Tera (Km. 696):
    • Albergue Casa Anita. 8€. 980 645 244 / 615 377 817.
  • Santa Marta de Tera (Km. 698):
    • Albergue Municipal. 10 personas. Llaves en Bar Stop.
  • Calzadilla de Tera (Km. 709):
    • Refugio Hogar del Jubilado. 980  645 845.
  • Olleros de Tera (Km. 711):
    • Refugio. Preguntar por el Sr. Alcalde.
  • Rionegro del Puente (Km. 725):
    • Albergue Virgen de la Carballeda. 24 personas. 7€. 980 652 027 / 980 652 084.
  • Mombuey (Km. 734):
    • Albergue Municipal. 11 personas. Preguntar en el Ayuntamiento. 980 642 711 / 980 644 444.
    • Hostal Rapiña. 980 652 120.
  • Cernadilla (Km. 742):
    • Refugio. 4 personas. Preguntar por Sra. Agustina o Herminio.
  • San Salvador de Palazuelos (Km. 744):
    • Refugio. 4 personas. Preguntar por Pepe.
  • Asturianos (Km. 751):
    • Albergue Municipal. 4€. Preguntar en el Ayuntamiento. 980 626 023.
  • Puebla de Sanabria (Km. 767):
    • Albergue Privado Casaluz. Calle Vicente Salgado, 14. 18 personas. www.alberguecasaluz.es. 10€ sin desayuno. 980 620 268 / 619 751 762.
    • Hostal Henri Mari. 980 620 672.
    • Hostal Galicia. 980 620 106.
    • Hostal La Trucha. 980 620 060.
Como digo, nosotros nos alojamos en el albergue privado Casaluz, el primero que encontramos. La verdad es que se encuentra justo en la entrada de Puebla de Sanabria, está muy limpio y cuidado y estuvimos muy cómodos. Casi nos pareció un hotel con camas compartidas, además, éramos pocos y no tuvimos problemas ni en la cocina ni en la habitación.
Un punto destacable es el patio, donde pudimos limpiar las bicis y lavar la ropa en las pilas. desde luego, uno de los mejores sitios donde dormimos de todo el camino, y la gente que lo lleva súper amable y simpática.

Servicios: lo cierto es que al decidir completar la etapa de hoy por carretera, no tuvimos probemas con los servicios. Pasamos por bastantes pueblecitos donde poder parar a comprar comida y /o repostar agua y por alguna que otra gasolinera, así que la etapa en ese sentido no resulta complicada.
En Mombuey (donde compramos avíos para almorzar) encontramos también todo tipo de servicios (bares, restaurantes, centro de salud, cajero, tienda, farmacia...) y hasta llegar a Puebla de Sanabria, localidades como Asturianos nos permiten reponer agua y comida sin problemas.
Una cosa que me gustaría recalcar es que en esta etapa la latitud nos engañó, supusimos que haría muchísimo menos calor por esas tierras y lo cierto es que nos confiamos. Recomiendo ir bien provistos de agua y no escatimar en las paradas para repostar.
Si nos decantamos por continuar por el camino, encontraremos a nuestro paso las siguientes localidades: Santa Croya de Tera (donde encontraremos todo tipo de servicios, albergue privado y hotel), Santa Marta de Tera (muy cerca del anterior y donde encontramos servicios básicos -bares, centro de salud, albergue municipal y tiendas-), Río Negro del Puente (cuenta también con servicios básicos), Mombuey, Asturianos y finalmente Puebla de Sanabria.
Nosotros decidimos parar a comer en Cernadilla, desviándonos un poco de la carretera. Era un pueblo muy pequeñito donde solo pudimos ver un bar y una fuente.

Qué ver / qué visitar: me voy a referir aquí a las poblaciones que se atravesarían siguiendo el camino original, no la carretera:




jueves, 23 de mayo de 2013

Etapa 11. Salamanca - Tábara

15 de Julio de 2.012

Nos levantamos súper temprano porque en la habitación éramos muchos y entre los ronquidos y las horas de despertarse de cada uno, a las 7.00 am estábamos en planta.
Preparamos las cosas, nos despedimos y salimos.
Hace mucho frío (8º C). Llevamos las camisetas térmicas, los forros polares y las bragas, y aún así, tenemos frío.
Salimos con intención de desayunar y engrasar las bicis en el pueblo donde comimos ayer. 
Desayunamos y engrasamos las bicis y antes de las 9.00 am tomamos la carretera de Zamora. ¡Qué frío! Menos mal que, a pesar de todo, la carretera está bien, hay poquísimo tráfico y es muy llanita.
Nos pasan muchos ciclistas, aunque llevamos buen ritmo y la moral bien alta. Lo que me jode es un viejo que adelantamos casi al salir y nos adelantó poco antes de llegar a El Cubo de la Tierra del Vino... ¡qué coraje!
Paramos en El cubo a tomar un café y descansar un rato (me sigue doliendo la barriga y me siento algo incómoda). Continuamos rumbo a Zamora, llegando antes de las 13.00 h.
Sigo teniendo frío... esto es inconcebible, después de los calores que hemos pasado por allí abajo...
Damos una vuelta por Zamora, que nos resulta pequeña pero muy bonita, en busca de un bar que ofrezca menú del día para almorzar (con la barriga medio tocada y tantos días comiendo porquerías, nos apetece una comida como "Dios manda"). Acabamos en el Bar Chary, donde literalmente nos hinchamos de comer (súper menú que me puede, aunque mi hermano logra acabarlo, riquísimo y muy abundante). Acabamos sobre las 16 h, hartos de comer y por fin con calor. 
Volvemos a montarnos en la bici y pedalear rumbo Roales de Pan.
Hoy todo el camino lo hacemos por la N-630. A partir de Roales la autovía (A 66) se acaba y se condensa todo el tráfico en la N-630. Ahora sí que hay tráfico... Hasta Montamarta vamos rápido y más o menos bien porque el arcén es muy ancho; pero a partir de Montamarta, a unos 5 kilómetros, hay que tomar el desvío de la N-631 a Puebla de Sanabria y ahí ya la cosa pinta más fea. Los arcenes son nulos y la carretera lleva muchísimo tráfico.
Nos quedan unos 25 kilómetros hasta Tábara, por una carretera rectilínea y aburrida. Lo bueno es que apenas hay cuestas, así que, a pesar del cansancio, llegamos bien al albergue.
Durante todo el camino mi hermano el pobre me anima, pero el cansancio hace mella... De todas formas, a pesar de todo, la barriga se comporta, tengo molestias pero se sobrellevan y, más o menos  llegamos a buen ritmo a Tábara.
112 kilómetros por carretera, son las 19.00 horas más o menos y el albergue es gratuito. Está lleno pero encontramos cama libre.
Una ducha, escribir el diario, organizar el día de mañana y poco más...


RESUMEN DE LA RUTA:
  • Distancia: 112 km.
  • Dificultad: Media
  • Tiempo aproximado: 8 horas (incluyendo descansos)





Después del día de descanso y la baja del día anterior, decidimos no aventurarnos por el camino y tomar la carretera (hasta Zamora el camino discurre paralelo a la carretera. Luego, aunque se desvía un poco, no se aleja demasiado de ésta). El perfil hasta Zamora no es demasiado complicado (nosotros teníamos la ventaja de haber descansado el día anterior, aunque nos lo tomamos con calma porque después de la gastroenteritis tampoco quise forzar); luego, desde Zamora hasta Tábara comienza a hacerse algo más pesado por la acumulación de kilómetros y el tráfico que lleva la carretera. 
Tengo que comentar que en esta etapa, podía haberse llegado a Tábara por dos caminos, el que hicimos nosotros, a partir de Montamarta tomando el desvío y siguiendo la nacional N-631 dirección Puebla de Sanabria (en una sola etapa de unos 30 kilómetros que discurre por el arcén de la carretera nacional -mucho tráfico-); y el que marcaba la guía, que era seguir hacia Granja de Moreruela una vez pasado Montamarta (es el camino que lleva a Astorga, donde enlaza con el Camino Francés). Nosotros decidimos desviarnos y continuar nuestra aventura por el Camino Mozárabe, entrando en Galicia por Ourense.
En ésta etapa es imposible perderse, tanto si se va por el camino o por la carretera. Está todo señalizado y el camino se ve perfectamente desde la carretera. Lo más incómodo del día, sin duda alguna, es el circular por una carretera con tanto tráfico. Existen múltiples puntos para parar, en caso de necesitar repostar o pernoctar. La verdad es que es una de las etapas con más servicios y con más facilidad para parar y descansar.
El Cubo de la Tierra del Vino es la primera localidad de la provincia de Zamora, pequeña población donde pudimos descansar hasta llegar a Zamora. 
Entramos en Zamora por el puente medieval. Es una ciudad pequeña y acogedora que merece la pena por sus calles empedradas y monumentos (catedral románica del siglo XII, museo Catedralicio, museo de la Semana Santa, casas palaciegas y 19 iglesias). Nosotros nunca habíamos estado allí, así que aprovechamos todo el mediodía para hacer turismo ciclista por sus calles y disfrutar de un paseo agradable por el centro de la ciudad.
Como punto fuerte destacar la riquísima gastronomía del sitio. Creo que fue uno de los mejores almuerzos de toda la aventura; de hecho, nos costó salir de allí una hora y media más, tratando de hacer la digestión para no quedarnos dormidos por el camino.
Sobre las 16.15 h decidimos dejar atrás Zamora y continuar por la carretera rumbo Roales de Pan y Montamarta. Este tramo se hace extremadamente fácil, por el arcén de la N-630 llegamos en un ratito a Montamarta. 
Hay que comentar que a partir de Roales de Pan la autovía A-66 se acaba y condensa todo el tráfico en la carretera nacional. No se hace incómodo hasta Montamarta porque el arcén es extremadamente amplio, y el tráfico, aunque denso, no impide la circulación cómoda. Sin embargo, a unos 5 kilómetros de Montamarta, la cosa se pone más fea, ya que, a partir del desvío hacia Puebla de Sanabria, los arcenes de la carretera se hacen prácticamente inexistentes y la carretera, de segundo orden, condensa muchísimo tráfico.
Los últimos 25 kilómetros hasta Tábara se hacen aburridos, por una carretera rectilínea y carente de parajes impactantes. Lo bueno es que la etapa es bastante lisa y, aunque se nos hizo aburrida, no fue una etapa de máximo cansancio.
El albergue de Tábara es gratuito y ya empezamos a encontrarnos gente. De hecho, temíamos quedarnos sin cama, cuando llegamos ya estaban todos los peregrinos caminantes cenando y casi listos para acostarse. Sin embargo, llegamos a buena hora y fueron los que llegaron tras nosotros los que se quedaron sin dormir en Tábara. Como aclaración, todo lo relativo al albergue se gestiona en una cafetería que hay en la plaza del pueblo, allí te sellan la credencial y, de paso, te instan a que te tomes un cafelito o un bocadillo en el bar... 

Alojamientos disponibles: la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huelva nos facilita los siguientes:
  • Calzada de Valdunciel (Km. 555):
    • Albergue Municipal. 8 personas. Preguntar por Marta. 923 310 016 / 923 310 024.
  • El Cubo de la Tierra del Vino (Km. 575):
    • Albergue Municipal. 16 personas. Preguntar por Felipe. 670 848 602. 6€.
    • Albergue Parroquial. 980 577 311.
    • Habitación y comidas. Sra. Carmen. 980 577 418.
    • Hostal Santo Domingo. 679 712 353. 980 577 353.
  • Villanueva de Campeán (Km. 588):
    • Albergue Municipal (llaves en Bar Vía de la Plata, preguntar por David). 980 560 017.
    • Albergue Privado. 38 personas. 980 560 028 / 980 560 365 / 630 980 967. 6€.
  • Zamora (Km. 608):
    • Albergue del Peregrino. 36 personas. 980 509 427.
    • Hostal Sol y Hostal Luz. Calle Benavente. 980 533 152.
  • Roales de Pan (Km. 615):
    • Refugio Municipal. 980 538 670.
  • Montamarta (Km. 627):
    • Albergue. 20 personas. Preguntar por Esteban. 685 104 807 / 980 550 112.
  • Tábara (Km. 675):
    • Albergue Municipal. 980 590 044 / 980 590 068. Gratuito.
El albergue, como digo, ya empieza a verse lleno, por tanto, conviene no dejarse ir y llegar tempranito. Y más éste que es de los gratuitos. Nosotros casi que nos quedamos sin sitio; de hecho, los peregrinos que llegaron un poco después tuvieron que continuar hasta el siguiente pueblo.
Este albergue no es nada de otro mundo, una casa grande con un dormitorio común en el que hay unas 8 o 9 literas, baño compartido con dos duchas y dos lavabos y una cocina compartida del mismo tamaño que el dormitorio. Lo bueno es que tiene un porche bastante curioso donde poder amarrar las bicis y tender la ropa mojada.
Como decimos, las gestiones relativas al mismo y al sello de la credencial se hacen en el bar de la plaza del pueblo.

Servicios: lo cierto es que esta etapa, aunque larga, dispone de bastantes servicios que hacen difícil que podamos quedarnos desprovistos. Aunque elijamos la opción de la carretera, hay multitud de pueblos cercanos en los que poder parar a repostar o descansar si lo necesitamos. Si bien es cierto que recomendamos repostar (sobre todo líquidos), en cada una de las localidades por las que pasamos, más aún en tiempos de calor y especialmente una vez tomemos el cruce hasta Puebla de Sanabria (tramo largo y aburrido, cuesta arriba que puede hacerse un poco pesado si nos encontramos desprovistos). Tanto en Calzada de Valdunciel, El Cubo de la Tierra del Vino, Zamora, Montamarta y Tábara, tenemos todos los servicios básicos que podemos necesitar (bares, restaurantes, centro de salud, farmacias, cajero, tiendas y albergues); además, en los pueblecitos intermedios también encontramos bares, tiendas y gasolineras que nos pueden salvar de un apuro.

Qué ver / qué visitar: